Desear 101 deseos

No recuerdo si alguna vez he escrito propósitos de año nuevo, supongo que no. Lo que sí hago, desde hace unos 9 años, como enseñanza de mi querida maestra Laura, es escribir 100 deseos para el año entrante.

2013 y 2014 fueron años tremendamente intensos y "complicados" para mí, como lo saben las personas que han estado emocionalmente cerca, por lo que, a la entrada de un nuevo año, una sola cosa acerté a pedir: sobrevivir. Y está visto que lo he conseguido.

Yo diría incluso, que 2015 lo sobreviví hasta con algo de gracia, por lo que aquí estoy, dispuesta a pedir mis 100 deseos para 2016, todos en primera persona.

Y es que ahora sí me siento con la energía, con la confianza, con el humor de pedir. Me otorgo de nuevo el permiso de desear y no solo eso, desear para que se me concedan mis deseos.

La segunda acepción en la definición del verbo desear según la RAE,  es "Anhelar que acontezca o deje de acontecer algún suceso."

Y yo creo que los anhelos son unas brújulas bastante precisas que nos ayudan a ver y  decidir por qué caminos y en qué dirección se quiere navegar la propia vida. Por eso creo en la importancia de los deseos, de permitirme anhelar cualquier anhelo que me venga del alma.

Y por eso mi deseo #101 para 2016 es que cada ser humanx sea capaz de escuchar y atender los anhelos de su corazón, de re-encontrar su propia brújula, a veces perdida en sus años de infancia o juventud, a veces perdida en la cuna, a veces perdida en un momento o una racha de tormenta. Deseo que tanto yo como mi familia, mis amigxs y seres queridxs seamos capaces de vivir, este 2016 y siempre, de acuerdo a nuestra propia brújula interna.

Mis mejores deseos y sobre todo SUS mejores deseos para cada unx de ustedes.

Feliz 2016! Feliz vida!