El alimento de los dioses

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Hay algún alimento más universalmente conocido, aceptado y disfrutado que el delicioso chocolate, el xocolatl de los aztecas?

Proveniente del cacao, se dice que tiene propiedades nutritivas, medicinales y, desde luego, terapéuticas.

Su versatilidad permite crear con él lo mismo un delicioso mole que una tarta, champurrado, helado, golosinas y cualquier clase de delicias culinarias.
Y no hay que olvidar su creciente uso en la industria cosmética.

El 7 de julio se celebra el Día Internacional del Chocolate y me parece casi fabuloso, una delicia como esa debe tener su día especial, aunque sea un manjar de cada día.

Solamente que no estoy segura de que "el alimento de los dioses" sea un motivo de celebración para todxs; para lxs miles de niñxs africanxs que trabajan de sol a sol en las plantaciones de cacao, esclavizadxs (secuestradxs, vendidxs), sin acceso a la educación, sin más destino que vivir y morir cosechando la preciada semilla para beneficio ajeno, corriendo riesgos físicos por la naturaleza del trabajo y el abuso de sus "empleadores", seguro que no hay nada que celebrar.

Y aún así, Milka, Nestlé, Mars, Hershey's, etc. (tantos etcéteras como indeseables tienen los bolsillos metidos en estas sucias triquiñuelas), siguen llenando nuestras despensas y nuestras barrigas con sus sabrosos productos. Llenamos nuestras bolsas de la compra con el dolor de todxs esxs niñxs, con abuso, con esclavitud, con injusticia. Y llegamos a casa y preparamos una bebida calientita de chocolate con un toque de sufrimiento, violencia e impotencia. Luego la bebemos y nos calentamos el cuerpo (y el alma) con toda esa energía. Salud! (¿?!)

Hagamos, a fuerza de consumo responsable, que nuestro Feliz Día del Chocolate, no sea el Infeliz Día a Día de miles de niñxs que viven una infancia que ni tú ni yo querríamos para nuestrxs hijxs, ni en esta, ni en cien mil vidas.